|
L A A M I S T A D
Los amigos son como las estrellas,
que a veces no los ves pero sabes que están ahí.
Quien tiene un amigo tiene un tesoro
 
NO ESTÁS SÓLO PORQUE TIENES UN AMIGO

Si en la oscuridad se pierde tu camino, si te invade la tristeza o la nostalgia,
si te encuentras solo frente a algún desafío, yo te ayudaré a recobrar la confianza.
 Si ha nublado el dolor tus sentidos y sientes que todos te han dado la espalda, y piensas que ya no cuentas con amigos, seré yo para ti como un rayo de esperanza.
 Si sientes que ya todo está perdido y no te quedan fuerzas para tirar las murallas, olvida el pasado y camina conmigo que un buen amigo por siempre te acompaña.
 La verdadera amistad siempre supera al olvido, no dudes en buscarme si algún día me extrañas, yo te esperaré con los brazos extendidos; puedes contar conmigo, querido amigo del alma.
 
 
ABCEDARIO DEL AMIGO
A cepta como eres
B usca tu compañía
C ree en ti
D ice las verdades sin herir
E scucha con atención tus problemas
F rena tus insensateces
G rita cuando no escuchas
H abla bien de ti
I nfluye positivamente en tu vida
J uguetea contigo y te hace reir
K alla aunque esté a punto de explotar
L amenta tus fracasos
M antiene y cultiva la amistad
N o te juzga ni te miente
O frece su apoyo incondicional
P erdona tus errores
Q uiere lo mejor para ti
R ecuerda tus inquietudes
S implemente "está" contigo
T e quiere por quien eres
U tiliza recursos para ayudarte
V alora lo que eres
EL ÁRBOL DE LOS AMIGOS
Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por
la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas
pasar, más otras apenas las vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y
nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida.
Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos
nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes
respetamos y deseamos el bien.
El destino nos presenta a otros amigos,
los cuales no sabíamos que irían a
cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos
amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien,
saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón
y entonces es llamado un amigo enamorado.
Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios,
saltos a nuestros pies. También hay amigos por un tiempo,
tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a poner muchas sonrisas en nuestro rostro,
durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes,
aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando
el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos
algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y
otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja
más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se
cruzaron en nuestro camino.
Cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que
no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de
nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se
encuentran por casualidad.
ALGO SE MUERE EN EL ALMA
CUANDO UN AMIGO SE VA.
Dos amigos iban caminando por la playa y empezaron a discutir.
Uno de ellos le dió una bofetada al otro.
Éste, lastimado, pero sin decir nada, escribió en la arena:
((MI MEJOR AMIGO ME DIÓ HOY UNA BOFETADA))
Siguieron caminando, hasta que decidieron darse un baño.
El amigo que había sido abofeteado empezó a ahogarse,
pero su amigo lo salvó.
Después de recuperarse escribió en una piedra:
((MI MEJOR AMIGO HOY ME SALVÓ LA VIDA))
El amigo que había abofeteado y salvado a
su mejor amigo, le preguntó:
- Cuando te lastimé escribiste en la arena
y ahora lo haces en una piedra.
¿Por qué?
El otro amigo le contestó:
- Cuando alguien nos lastima, debemos grabarlo en la arena,
donde los vientos del perdón puedan borrarlo.
Pero cuando alguien hace algo bueno por nosotros,
debemos grabarlo en piedra,
donde ningún viento pueda borrarlo.
    
Hacer un amigo es una gracia
Tener un amigo es un don
Conservar un amigo es una virtud
Ser tu amigo es un honor
Recuerdame
cuando tu corazón este triste,
cuando nadie te sepa comprender.
Recuerdame
cuando sientas tu alma herida,
cuando sientas tus manos vacias.
Recuerdame
llenaré tu corazón de vida.
Entenderé todo lo que me digas.
Recuerdame
curaré de tu alma las heridas,
llenaré tus manos vacias.
Recuerdame
aunque sólo me recuerdes como amiga
|